¿Qué son las violencias machistas?

Existe cierta confusión en la definición de los términos. Las violencias machistas no son lo mismo que la violencia de género. En concreto, se considera violencia de género la que sufre una mujer, en el marco de una relación afectiva actual o pasada (es decir los ex), a través de actos de violencia física y/o psicológica, incluidas las agresiones sexuales en sus diversas modalidades (abuso, agresión o acoso sexual). Desde 2014, también son considerados víctimas de violencia de género los hijos huérfanos menores de edad de las mujeres que han sufrido este tipo de violencia.

La intimidación sexual, como las que sufren las mujeres que son violadas por hombres más allá de su entorno afectivo, no se considera “técnicamente” violencia de género. No entran en esta definición actos de violencia física y/o psicológica realizados contra las mujeres por terceros como por ejemplo el acoso sexual. Tampoco se considera violencia de género la mutilación sexual, aunque haya 18.000 españolas en riesgo de sufrirlo o los feminicidios fuera del ámbito de las relaciones afectivas, como el de la profesora Laura Luelgo o la Diana Quer, trans.

La violencia doméstica, es otro tipo de violencia se produce exclusivamente en el marco de las relaciones familiares, y recoge la violencia que ejercen tanto hombres contra sus ascendientes y/o descendientes, o sus parejas del mismo género, como la que ejercen las mujeres contra sus ascendientes y/o descendientes parejas o exparejas.

¿Porqué es importante diferenciar la violencia de género de la violencia doméstica?

Desde el año 1995, las Naciones Unidas, han liderado la reivindicación de diferenciar la violencia de género de la violencia doméstica. El motivo principal es la visibilidad. Al separar los tipos de violencia, se puede cuantificar, dimensionar y analizar qué ocurre en el ámbito de las relaciones de pareja, qué ocurre en el ámbito de la familia y qué ocurre en la sociedad. De la misma manera que no podríamos identificar problemas de racismo sino se puede distinguir hacia quién van dirigidas las acciones discriminatorias, la necesidad de distinguir la violencia que ocurre en el espacio doméstico de la que ejercen los hombres hacia las mujeres, en el marco de una relación afectiva invisibiliza el problema de raiz. En España, sabemos que hay alrededor de 1000 víctimas de Violencia de Género desde 2003, según los datos oficiales.

Además, cuantificar los delitos contra la libertad sexual, la violencia física, psicológica y sexual, incluida la violación; la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso, el aborto forzado y la esterilización forzada, se plantea como algo vital.

Por otro lado, es remarcable destacar el poco volumen de estudios e informes existentes acerca de este fenómeno. Uno de los últimos estudios realizados en España acerca de la percepción de la violencia sexual nos indica la necesidad de profundizar en este campo

 

Una diferenciación Internacional

Por todo ello, consideramos de vital importancia, recalcar que son las instituciones internacionales de mayor prestigio las que desde finales del Siglo XX consideran que deben definirse adecuadamente todas las formas de violencias machistas como tal y diferencia las violencias machistas de las violencias domésticas así como las violencias contra la mujer. Por ejemplo el Consejo de Europa desarrolla en el Convenio de Estambul, la cuestión relativa a la violencia sexual y el marco del "consentimiento" que debe prestarse voluntariamente, aspecto que parece ponerse en entredicho por algunas ideologías políticas.

La (ONU) aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, y desde 1999, se declaró el día 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Consejo de Europa: Convenio de Estambul contra la violencia de género

Declaración de Pekin, 1995, ONU.


 
 
 
La violencia que se ejerce contra las mujeres como manifestación de la discriminación y de la situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres y que, producida por medios físicos, económicos o psicológicos, incluidas las amenazas, las intimidaciones y las coacciones, tenga como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto si se produce en el ámbito público como en el privado.
— Ley 5/2008, de 24 de abril, del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista
 

Pacto de Estado España Contra VG. Noviembre 2016